Elegante
Bastante caro, las raciones no abundantes, pero la calidad de los platos es buena.
Precios de la carta de vinos por las nubes, fuera de lo razonable...
Tiempos de servicio normal, aunque la atención de la camarera Yulia, que nos explicaba cosas de la historia de la casa, hizo la espera más llevadera.








