La peor experiencia de nuestra vida
Nuestra experiencia en Nomading Camp Andorra ha sido absolutamente INADMISIBLE y muy peligrosa.
La segunda noche, sobre las 22:45, se produjo un corte total de electricidad que provocó que 4 burbujas se deshincharan por completo y sin luz, quedando inhabitables.
Éramos 7 personas afectadas, que nos encontramos sin luz, sin alojamiento y literalmente en la calle, a una temperatura de -1 ºC.
Permanecimos más de dos horas fuera, de noche, sin ningún tipo de atención real, sin explicaciones claras y sin que se nos ofreciera absolutamente NADA: ni reubicación, ni alojamiento alternativo, ni asistencia mínima.
La única “atención” fue a través de un WhatsApp impersonal, que parecía responder de forma automática, sin atender preguntas concretas ni dar soluciones, mientras en el lugar había dos técnicos que no sabían qué hacer, literalmente nos dijeron que no veían cómo solucionarlo y que eso ya había ocurrido otras ocasiones (encontraréis una reseña similar de hace meses).
Finalmente, las 7 personas nos vimos obligadas a abandonar el recinto a medianoche y a hacer entre 3 y 4 horas de carretera para regresar a casa o buscar alojamiento por nuestra cuenta, ya que teníamos actividades pagadas en Andorra al día siguiente y no podíamos simplemente marcharnos. Asumimos todos los gastos y el enorme estrés derivados por pura dejadez de la empresa.
Este alojamiento se vende como una experiencia “lujosa”, lo que justifica —según ellos— precios muy elevados. La realidad es que la experiencia fue cutre, mal gestionada y totalmente alejada de cualquier estándar mínimo de calidad o seguridad. No hay personal accesible, no hay protocolos de emergencia y cuando ocurre un problema grave, te dejan completamente desamparado.
Lo más preocupante es que si este fallo llega a producirse de madrugada, con los clientes durmiendo, las consecuencias podrían haber sido muy graves, ya que una burbuja que se deshincha deja de ser un alojamiento seguro. Esta posibilidad, lejos de tranquilizarnos, demuestra una falta absoluta de previsión y responsabilidad.
Posteriormente, la empresa ha intentado minimizar lo ocurrido, ofreciendo únicamente un reembolso parcial, como si dejar a 7 personas sin alojamiento de noche, a bajo cero, fuese una simple molestia y no un incumplimiento gravísimo del servicio en su totalidad.
No recomendamos este lugar bajo ningún concepto y haremos lo posible para llegar a la máxima gente posible. Un alojamiento que vende lujo, pero no ofrece seguridad, atención mínima al cliente ni soluciones cuando algo falla, no debería estar operando. Ha sido una experiencia angustiante, decepcionante y totalmente inaceptable.
Iremos por la vía legal y hasta donde haga falta para reclamar el dinero perdido y las enormes molestias causadas, y la falta absoluta de profesionalidad y humanidad.
20 December 2025
Unprompted review