a la atención de la dirección Svan
Pongo esta reseña para que la dirección de esta empresa reflexione sobre sus prioridades. Compré una lavadora hace solo 4 meses y he estado un mes entero sin ella por una gestión postventa desastrosa, con información contradictoria sobre piezas que nunca llegaron.
Deben entender que la venta no termina cuando el cliente paga, sino cuando el producto funciona. El servicio postventa es lo que define a una marca, y tener a un cliente un mes gastando dinero en lavanderías industriales por su falta de agilidad es una falta de respeto. Al final han sustituido el aparato, pero el daño reputacional y el agotamiento del cliente ya están hechos. Espero que este precedente sirva para que cambien su gestión desde arriba, porque tratar así a los clientes es la forma más rápida de perderlos.








