Huye de esta agencia como de la Peste
Trabajar con ADSfactory ha sido la peor experiencia que hemos tenido, y la decisión de contratarles ha sido una de las que más nos ha lastrado en nuestro camino.
Nos arrepentimos profundamente de haberlo hecho, y de no haberles despedido antes cuando vimos lo que había.
Fuimos ingenuos pensando en que, si tratábamos de motivarles y de trabajar codo con codo junto a ellos, conseguiríamos mejorar los malos resultados.
Pero la realidad es que ellos no tenían ni la intención ni la capacidad de hacerlo.
Todas las personas que trabajaron en nuestro proyecto, excepto una, destacaron por:
Su total falta de competencia. Se trata de perfiles junior a los que nosotros mismos nos veíamos forzados a supervisar y corregir constantemente. Ninguno de ellos posee ni el conocimiento, ni la iniciativa de mejorar tu negocio proactivamente. Son gente que sigue órdenes y pulsa botones, no les puedes pedir más.
Su completa falta de interés en nuestra empresa. A ninguno de ellos, con una excepción, les importaba en absoluto nuestro proyecto, y era evidente que les daba exactamente igual que perdiésemos dinero. Simplemente, no les importaba hacer un mal trabajo, que ellos cobran lo mismo a final de mes.
Son una agencia que no tiene ningún tipo de orden ni control interno, en la que todo el mundo anda como pollo sin cabeza. Nadia tiene ni idea de lo que tiene que hacer, nadie revisa nada, y las deadlines no existen para ellos.
Nadie revisaba nunca los materiales que nos entregaban, teniendo que hacerlo siempre nosotros mismos.
La calidad del trabajo entregado era vergonzosa, y se notaba perfectamente que lo habían hecho en el último momento y para quitárselo de encima.
Cada trabajo requería de un sinfín de revisiones para corregir fallos evidentes que denotaban que se había hecho sin ningún interés.
Rutinariamente, cosas que se dimensionaban para tener listas dentro de un mes, tardaban 3 meses en estar listas.
Algunas tareas, tras infinitas rondas de revisión, quedaba claro que simplemente no estaban capacitados para hacerlas, y teníamos que acabar terminándolas nosotros mismos. Cosas totalmente normales, como escribir el copy de una página de ventas.
A nivel de estrategia, el fuerte de Joel, el fundador, son las Ventas, pero el servicio que ofrecen ellos es de publicidad online. Esto hace que se produzca un desajuste enorme entre la estrategia y la ejecución, ya que Joel da muy buenos consejos sobre cómo mejorar el proceso de ventas, pero no proporciona ningún equipo ni servicio para implementarlos.
Sin embargo, el equipo que sí que pone a tu disposición, que trata de crear un funnel de anuncios, no tiene ni idea de lo que está haciendo, y desde la dirección de la agencia no le llega ninguna estrategia sobre cómo hacerlo correctamente. En pocas palabras, el cerebro sabe de Ventas, pero las manos tratan de ejecutar Ads. Ya te podrás imaginar el resultado.
Para ellos era totalmente normales los rendimientos mediocres, con los que perdíamos dinero. Sin embargo, a ellos les daba igual y ahí se mantenían, sin ninguna intención de cambiar la situación, y diciendo que eso era lo normal.
Además, la agencia tiene una rotación terrible. Durante el tiempo que estuvimos trabajando con ellos, el 80% de su plantilla dejó la empresa.
Durante ese tiempo, trabajamos con 3 estrategas, 4 project managers, 2 media buyers, 1 diseñador, 1 implementador y 1 copywriter (que también se fue, pero no tuvo reemplazo).
Cuando tanta gente huye en desbandada de una empresa, sabes que las cosas no pueden ir bien ahí dentro.
Además, como guinda final, cuando dejamos de trabajar con ellos, trataron de hacernos un cobro más por el importe íntegro de la mensualidad (5.000€), que no les correspondía, ya que siempre les habíamos pagado antes de recibir el servicio. Por suerte, habíamos cancelado la autorización del banco previamente.
Si decides ignorar todo esto y contratarles igualmente, espero que te sobre el dinero, porque con ellos no vas a ganar ninguno.



